Mi vermicompostera casera: las lombrices han llegado.

¡Sí, las señoras lombrices han llegado! En realidad, llegaron hace más de un mes, pero pensé que ya había publicado la entrada y acabo de darme cuenta ahora de que no es así.

Me tomó algún tiempo más del previsto encargarlas porque la tienda donde suelo comprar habitualmente se había quedado “sin stock” y como tardaban en reponerlo, al fin, tuve que ponerme a buscar otros productores.

Finalmente, mi medio pie de cría (aproximadamente 500 lombrices) estuvieron en mi poder el 20 de octubre y aquí están las fotos del lecho que preparé siguiendo indicaciones del productor:

Lecho de lombrices.

Lombrices durmiendo 😉

Tres días después de ponerlas en la vermicompostera, cuando ya se habían “ambientado”, añadí su primera ración de comida: restos vegetales (crudos) variados (lechuga, cáscara de patata, restos de pimiento, puerro, zanahoria, etc.). Tal como había leído que sucedería, empezaron a reproducirse al tiempo que los restos empezaban a desaparecer. Hoy he vuelto a añadir un poco más de restos: hojas de zanahoria, peladura de patata, yerba usada y cáscara de huevo machacada. Y así se ve mi vermicompostera hoy:

Vermicompostera y lombrices. 22/11/2015

 

Vermicompostera y lombrices. 22/11/2015

Una forma ideal de reciclar residuos orgánicos y conseguir buena tierra para la próxima temporada de cultivos. ¡Te la recomiendo!

 

Mi vermicompostera casera, lista para recibir a las lombrices.

Empecé este “proyecto” allá por julio y de a poco ha ido tomando forma. La verdad es que hasta el momento, ha resultado fácil, rápido y muy económico; el único coste han sido los 0,90 € de la cola para fijar los tacos de madera a la base de la vermicompostera. Este es el resultado:

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Vista frontal.

Y así quedó el interior de la base, donde se recogen los lixiviados producto del compostaje y esa pequeña isla que se ve en el centro es para que si se cuela hasta ese nivel alguna lombriz, no acabe ahogándose.

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Base de la vermicompostera.

Ahora, solo queda encargar las lombrices de California y alimentarlas. Tengo mucha curiosidad por saber qué tal se desarrollan los próximos meses y si la próxima temporada de huerto podré estar usando mi propio humus. ¡Ya lo veremos!

En cuanto lleguen las lombrices, subo fotito 😛

 

Mi vermicompostera casera: avituallándome para septiembre.

Otra cosa que llevo años queriendo hacer y siempre dejaba para otro momento. Bueno, pues ese momento, el de fabricar mi propio humus de lombriz, esta a la vuelta del verano. ¡Nunca tan bien dicho!

Sin duda, el humus es el mejor abono orgánico para el huerto y aunque en el mercado ahora hay una gran variedad de presentaciones y marcas, siempre es mejor tenerlo de cosecha propia, así reciclo parte de mis sobras vegetales y dispongo del humus que necesito (más o menos) cuando lo necesito.

También hay varias vermicomposteras (así se llama al lugar donde pones a las lombrices y las alimentas) en el mercado, de distintos tamaños y precios, pero, en general, hablamos de alrededor de 100€ incluyendo lombrices y portes. Las hay más baratas, lógicamente más rudimentarias, pero dado que la tendré dentro de casa (en una terraza cubierta), la estética y el tamaño también cuentan.

Después de varias semanas buscando información sobre el tema, encontré este vídeo y me pareció la solución ideal: reciclo cajas de porespán (de esas que tiran en las pescaderías), elijo un tamaño adecuado al espacio donde voy a situar la vermicompostera y, encima, me cuesta 0 €.

Aquí están las elegidas para albergar a mis lombrices:

Mi vermicompostera verde y blanca.

Lo único que no me gustó fue el tufo a pescado que traían. Nada que no se arregle con un buen cepillo enjabonado y una buena manguera 😉

¡Ya te la mostraré funcionando en septiembre!