Volviendo a mi balcón comestible.

Hacía tiempo que no me pasaba por aquí y la razón es que tampoco estaba trabajando el huerto. Pero no hay problema que dure eternamente, así que ya estoy de vuelta, dispuesta a coger la pala y el rastrillo.

A partir de junio del año pasado, distintas circunstancias me han tenido ocupada y alejada del huerto por espacios de tiempo que aunque no eran largos, si eran lo bastante frecuentes como para complicar tanto el calendario de siembras como el riego y los cuidados. La conclusión fue que aparte de verduras de hoja, en abundancia eso sí, todas las demás plantitas produjeron poco y mal. Las pobres hicieron lo que pudieron así que no es una queja, ni mucho menos.

También he visto que hay algunas entradas sobre experimentos que están pendientes de actualización. Iré poniéndome al día.

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El  huerto balcón de mis sueños 🙂

(Imagen “pineada”por la empresa Habitissimo).

Esta temporada también se presenta más “ajetreada” de lo habitual, pero como me encanta cultivar el huerto y ver crecer las plantitas, he decidido que es un placer del que no voy a prescindir. Reduciré el número de contenedores y semilleros (casi a la mitad) y me limitaré a cultivos fáciles (verduras de hoja, pimientos y tomates, principalmente). No tendré un huerto como el de la imagen, pero me ensuciaré las manos de tierra porque es lo que me gusta 😉

¿Y tú, cómo se presenta tu temporada de cultivos?

Mi balcón comestible en Mayo de 2016.

Mi balcón comestible empieza a parecerse a… ¡un balcón comestible!

Los trasplantes son pequeños y no son todos los que están, pero la cosa va tomando color…

Así lucía mi balcón comestible en Mayo de 2016.

 

En el alféizar tenía lechugas en distinto estadio de crecimiento y algunas plantas de perejil que necesitaban un trasplante urgente a tierras más abonadas. Ahora, hay más lechugas.

¿Qué tal por el tuyo? ¿Muchas plantitas? Cuenta, cuenta… 🙂

 

Mi balcón comestible en Abril de 2016.

¡Madre mía, he estado tan, tan, tan liada que saqué las fotos y me olvidé completamente de subirlas al blog!

Bueno, como dice el refrán, más vale tarde que nunca 😉

Este era el aspecto de mi balcón comestible en Abril:

 

También puse un poco de rúcula silvestre y algunas plantitas de perejil en el alféizar de la ventana:

 

Mañana publicaré las imágenes de mayo, que son algo más “selváticas”. De todas formas, estamos teniendo una primavera rara (más o menos como lo ha sido el invierno y antes el otoño), de modo que, por ejemplo, las judías recién empiezan a prosperar y guisantes he cosechado poquísimos ¡Con lo que me gustan! 😦

¿Y tu huerto? ¿Qué tal evolucionan las fuerzas naturales por tu balcón comestible?

 

 

Mi balcón comestible en Marzo de 2016.

¡Ya es primavera! Confieso que no pude resistirme y dos semanas antes de que comenzara oficialmente la estación de las flores en esta parte del mundo, ya estaba montando mi balcón comestible otra vez. La mayoría de los contenedores están vacíos todavía, pero me hacía ilusión verlos ocupar sus posiciones de salida 😉

Estas fotos las tomé el 13 de marzo y así lucía mi balcón entonces:

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Sector A. Balcón Comestible de Patricia.

Sector B. Balcón Comestible de Patricia.

Aún quedan el Sector C y el Sector D por montar, pero la cosa está tomando color.

En cualquier caso, ahora hay más plantitas y tengo los semilleros a rebosar, así que las imágenes del próximo mes estarán más llenas de color 🙂

¿Y por tu huerto, ¿qué tal se presenta la Primavera/Otoño?

 

Mi balcón comestible en febrero de 2016.

Y cuando queramos darnos cuenta, ¡ya será primavera otra vez!

Ha sido un invierno muy raro. Ahora mismo, hacen temperaturas invernales, pero no demasiado invernales para lo acostumbrado por aquí. Y estamos en el último día de este febrero bisiesto, lo cual quiere decir que en tres semanas cambiaremos de estación. Y vuelta a montar macetas y riegos y podas… Si te digo la verdad, me encanta la idea de volver a empezar 😉

Estos son los únicos cultivos de mi balcón comestible hoy:

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Y este es mi primer semillero de primavera. Me propongo que todas las plantitas sean de cultivo propio esta temporada y, por supuesto, procedentes de semillas biológicas.

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A medida que se acerca la primavera, cada vez estoy más ansiosa por ver mi huerto a pleno otra vez.

 

Mi balcón comestible en enero de 2016.

¡Ahora sí que mi huertito urbano tiene el aspecto que debería tener en invierno!

 

 

Recogí los últimos pimientos a mediados de mes y al fin llegó el momento de quitar plantas secas, cribar y guardar el sustrato así como los contenedores más pequeños.

Aparte de las lechugas, acelgas, rúcula y orégano que se ven en las imágenes, en otra pequeña terraza cubierta tengo un semillero y plantitas de aromáticas que estoy cultivando a partir de semillas ecológicas: perejil y albahaca, principalmente. En primavera, pasarán al balcón comestible como asociación de cultivo beneficiosa.

Y ya, casi sin darnos cuenta, entramos en febrero y hay que empezar a poner nuevos semilleros y planificar la nueva temporada si aún no lo hemos hecho.

¡Estoy ansiosa por volver a empezar, ¿y tú?

 

Mi balcón comestible en Diciembre de 2015.

¿Diciembre? ¿Seguro que no es julio? Porque estas imágenes bien podrían corresponder a pleno verano. Pero no, acabo de tomarlas: es 30 de diciembre de 2015 y son las 16.00 hora local.

Anteayer coseché un par de pimientos y como se puede apreciar, una de las plantas sigue en producción. ¡Increíble! Junto a ellas, también están cultivos/siembras propios de estas épocas -los he puesto para aprovechar, ya que no recogía el huerto-: acelgas, lechugas, zanahorias, rabanillos, rúcula… En el interior, tengo perejil, albahaca y nuevas siembras de lechuga.

¿Quién me habría dicho a mí que a estas alturas todavía tendría mi huerto-balcón repleto de plantas? Lo más normal sería que ya estuviera todo recogido, limpio y guardado para la próxima temporada.

Lamentablemente, lo que es bueno para el paladar y para la vista, no es un buen síntoma en lo que se refiere al cambio climático.

Así están las cosas por mi precioso balcón comestible en…

Diciembre 2015

 

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Pimientos, orégano y rúcula.

 

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Pimiento en producción.

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Lechugas y acelgas.

Cuando publique mi próxima entrada, ya será 2016, así que…

¡Feliz Año Nuevo!

 

Mi balcón comestible en noviembre de 2015.

Y los pimientos siguen produciendo. Conviven con los nuevos cultivos de lechuga, acelga, rabanillos, zanahoria morada y rúcula como si estuviéramos en septiembre. ¡Viva el veroño!

La temporada de este año está resultando rara, rara, rara. Hace cerca de un mes, me levanté un domingo dispuesta a retirar las plantas que quedaban y guardar tierra y tiestos, y resultó que era un día primaveral. Me dio pena y pensé en dejarlos unos días más. Desde entonces y hasta hace un par de días, la primavera pareció haber regresado a estas latitudes. Y claro, mis pimientos siguieron produciendo a tope. Hemisferio norte. Pleno noviembre, ¿vale? Increíble.

Este es el estado de mi huerto hoy:

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Cultivos nuevos: lechugas y acelgas.

 

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Pimientos entre los cultivos nuevos. Rúcula, guisantes al fondo y rabanitos.

 

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Acelgas, pimientos y cultivos nuevos.

 

Y esta es la planta de pimientos que estuvo más enferma toda el verano: no para de producir.

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Una plantita valiente.

Encantada no, lo siguiente 😛

 

Mi balcón comestible en octubre de 2015.

Pimientos y más pimientos, algunas lechugas y acelgas y muchas hojas que se caen. ¡Bienvenido el otoño!

La mayoría de los tiestos y contenedores ya están limpios y guardados para cuando empiece la nueva temporada de cultivo, allá por febrero de 2016. Aún y así, todavía hay mucho verde y plantas en producción en mi balcón comestible. ¡Y eso me encanta!

Los pimientos me tienen asombrada; siguen produciendo y a pesar de las desventuras de esta temporada, han dado -y siguen dando- frutos riquísimos. Eso sí, ¡ya no sé qué hacer con tantos! 😛 El orégano y la albahaca están felices como perdices desde que los trasplanté a su propio tiesto de 7 litros, cada una el suyo. A las acelgas las puse sobre el contenedor donde pongo restos a comportar. No fue intencional, estaba limpiando y las puse allí y se me olvidó; ahora están tan felices como el orégano jajaja Y luego están las siembras nuevas en bidones de cinco litros de agua reciclados en tiestos: lechugas, acelgas y espinacas de invierno. Todas van viento en popa. En una pequeña terraza acristalada que tengo hay más siembras: aromáticas y algún experimento del que ya te hablaré, pero todavía están muy pequeñas así que no incluyo imagen.

Normalmente, a estas alturas, solo quedarían los aloes y algunas aromáticas (aparte de las siembras nuevas), pero este año todavía auguro al menos un mes más disfrutando de “meter los dedos en la tierra”. ¡Yupi!

Así están las cosas en el mes de octubre en mi balcón comestible (aunque la entrada la publique en noviembre, las imágenes corresponden a finales del mes anterior).

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Octubre 2015. Pimientos 1

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Octubre 2015. Pimientos, aromáticas, lechugas y acelgas.

 

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Octubre 2015. Pimientos a porrillo.

 

¿Y el tuyo? ¿Qué tal ha sido tu cosecha de esta temporada? Y lo más importante de todo, ¿te lo has pasado bomba con tus plantitas? ¡Ojalá que sí!

 

 

Mi balcón comestible en septiembre de 2015.

¡¡¡Los pimientos están en flor!!! Perdona la emoción, pero es que con el verano más movido de plagas, diluvios y olas de calor que hemos tenido por estos pagos, me parece un milagro.

Las judías también empiezan a dar algunas vainas, así que los pimientos no han sido los únicos supervivientes jajaja En las imágenes, las plantas se ven algo torcidas; es que soplaba bastante viento. De hecho, tuve que reforzar los tutores.

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Mi huerto en Septiembre de 2015. 1

 

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Mi huerto en septiembre de 2015. 2

 Queda poco más de un mes para dar por terminada esta temporada. Por esta zona, los inviernos no son propicios para casi ningún cultivo y tratándose de un macero-huerto, menos aún. En mi balcón comestible las horas de sol se reducirán ostensiblemente cuando empiece el otoño, así que los cultivos se limitarán a lo que puedo mantener en una pequeña terraza acristalada donde tengo las aromáticas. Ya veremos qué pongo.

¿Y a ti qué tal te ha ido con tu huerto balcón este mes?

¡Hasta la próxima!