Mi vermicompostera casera, lista para recibir a las lombrices.

Empecé este “proyecto” allá por julio y de a poco ha ido tomando forma. La verdad es que hasta el momento, ha resultado fácil, rápido y muy económico; el único coste han sido los 0,90 € de la cola para fijar los tacos de madera a la base de la vermicompostera. Este es el resultado:

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Vista frontal.

Y así quedó el interior de la base, donde se recogen los lixiviados producto del compostaje y esa pequeña isla que se ve en el centro es para que si se cuela hasta ese nivel alguna lombriz, no acabe ahogándose.

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Base de la vermicompostera.

Ahora, solo queda encargar las lombrices de California y alimentarlas. Tengo mucha curiosidad por saber qué tal se desarrollan los próximos meses y si la próxima temporada de huerto podré estar usando mi propio humus. ¡Ya lo veremos!

En cuanto lleguen las lombrices, subo fotito 😛

 

Balcón comestible: el abono de los cultivos en contenedor.

Cuando cultivas hortalizas en un contenedor, las necesidades nutricionales de la planta corren de tu cuenta y en aprender a cubrirlas radica la clave del éxito de tu balcón comestible. No hay fórmulas mágicas y sí mucho de ensayo y error en el aprendizaje. Aquí van algunas experiencias de otros hortelanos (¡y las mías, claro!) que pueden ayudarte a conseguir un huerto sano y productivo.

 Me encanta leer sobre horticultura ecológica y además opino que se aprende muchísimo de las experiencias que comparten otros aficionados a los calabacines y a las cebollas. Internet ha hecho posible que cada vez más hortelanos tengamos presencia online a través de blogs y foros y realmente hay tanto material interesante en el ciberespacio que ¿por qué no (re)utilizarlo, no te parece?

Mi idea es ir actualizando esta entrada con los nuevos enlaces a experiencias interesantes sobre abonado ecológico de balcones comestibles que vaya encontrando. Me gusta probar ideas nuevas, ver cómo funcionan en mis plantitas y suelo tener una colección de enlaces guardados en mi lista de lectura de Safari, así que he pensado que estaría bien indexar poco a poco las que me parezcan más útiles en una entrada, de forma que sea pública y cualquiera pueda consultarla.

Espero que te sea útl 😉

 Abonado inicial

Creo que en este tema hay un antes y un después de la fibra de coco. Por si nunca has oído hablar de ella (¡lo dudo mucho!) se trata de un tipo de sustrato obtenido como residuo de las fibras del fruto del cocotero. Es muy ligera, tiene gran capacidad de absorción y retención de agua, un ph que ronda los 5,5/6,5, es ecológica y muy barata. ¿Qué más se puede pedir? La combinación estrella para el balcón comestible parece ser una mezcla compuesta del 60% de fibra de coco y el 40% de humus de lombriz, añadiéndole un puñado de perlita para facilitar la aireación de las raíces.

Cómo preparar una mesa de cultivo con fibra de coco, humus y perlita.

ABONADOS DE APOYO

Pulverización foliar y riegos semanales con purín de ortiga.

Mi experiencia es realmente buena con este método. Lo único a tener en cuenta es que si hay riesgo de plagas por condiciones ambientales inusuales, como me ha sucedido este verano (2015), el purín las potencia. En condiciones ideales, funciona de maravilla. De otra forma, hay que aplicarlo con mucho cuidado y usar métodos alternativos para mantener los nutrientes de las plantas.

Preparación: macerar 1 kilo de planta en 10 libros de agua. Administración: 1 parte de purín por 9 partes de agua en pulverización foliar y riego, una vez por semana. Si no puedes o no deseas preparar el purín, puedes comprarlo. En la página “Recursos” de mi blog encontrarás dónde.

Preparación y uso hortelano del purín de ortiga.

Última actualización: 22 de julio de 2015.

Mi vermicompostera casera: avituallándome para septiembre.

Otra cosa que llevo años queriendo hacer y siempre dejaba para otro momento. Bueno, pues ese momento, el de fabricar mi propio humus de lombriz, esta a la vuelta del verano. ¡Nunca tan bien dicho!

Sin duda, el humus es el mejor abono orgánico para el huerto y aunque en el mercado ahora hay una gran variedad de presentaciones y marcas, siempre es mejor tenerlo de cosecha propia, así reciclo parte de mis sobras vegetales y dispongo del humus que necesito (más o menos) cuando lo necesito.

También hay varias vermicomposteras (así se llama al lugar donde pones a las lombrices y las alimentas) en el mercado, de distintos tamaños y precios, pero, en general, hablamos de alrededor de 100€ incluyendo lombrices y portes. Las hay más baratas, lógicamente más rudimentarias, pero dado que la tendré dentro de casa (en una terraza cubierta), la estética y el tamaño también cuentan.

Después de varias semanas buscando información sobre el tema, encontré este vídeo y me pareció la solución ideal: reciclo cajas de porespán (de esas que tiran en las pescaderías), elijo un tamaño adecuado al espacio donde voy a situar la vermicompostera y, encima, me cuesta 0 €.

Aquí están las elegidas para albergar a mis lombrices:

Mi vermicompostera verde y blanca.

Lo único que no me gustó fue el tufo a pescado que traían. Nada que no se arregle con un buen cepillo enjabonado y una buena manguera 😉

¡Ya te la mostraré funcionando en septiembre!