Un experimento con tomateras – 1

Tomates: lograr plantitas vigorosas con tallos fuertes y buen aparato radicular antes de pasarlo a su sitio definitivo. Lo probé en 2018 y la ola de calor me impidió ver el final del experimento. En 2020 vuelvo a la carga 🙂

Cuando el espacio para cultivar es reducido mucho veces te encuentras con que tienes las plantitas a punto para trasplantar, pero su sitio todavía lo ocupa otro cultivo que todavía no ha acabado su ciclo. Otras veces es la climatología la que no ayuda y la tierra no tiene la temperatura óptima para hacer el trasplante. En mi caso, puedo añadir un tercer obstáculo y es que mi pequeño balcón no cuenta con muchas horas de luz. Así que trasplantar a botellas transparentes de 2 litros no solo me ayuda a darles horas extra de luz al poder ir trasladándolas (¡persiguiendo al sol!), sino que en el caso de las tomateras parece tener la ventaja añadida de conseguir que engrosen bien el tallo y desarrollen un buen aparato radicular antes de pasarlas a su sitio definitivo. En teoría, esto tiene que redundar en obtener plantas más fuertes que den mejores cosechas… Aunque, como comento en el párrafo que abre esta entrada, aún no he podido comprobarlo y es lo que me propongo hacer esta temporada.

Las siembras son tardías (del 15 de marzo) porque las primeras que hice a mediados de febrero no salieron.

Inicio del experimento: el fin de semana del 25 y 26 de abril de 2020.

Hice el primer trasplante de 7 plantitas de tomate; 3 en sus sitios definitivos y 4 en contenedores de plástico transparente.

El método de trasplante en contenedores transparentes fue: situando la planta en el fondo del contenedor y rellenando con sustrato hasta que el tallo quedó enterrado justo por debajo de los cotiledones -quizás, podría haberlos eliminado y enterrar un poco más de tallo: otra cosa a probar en futuros experimentos :)-. Por encima del nivel de tierra, quedan diez centímetros aproximadamente para continuar rellenando a medida que la plantita crezca. Dado que el tomate puede sacar raíces a partir del tallo si este está enterrado, mientras espera su sitio definitivo, recibirá horas extras de luz al tiempo que desarrolla un buen aparato radicular.

Además, he conservado la parte superior de la botella para que haga el efecto de un pequeño invernadero hasta que venga el calor.

Comprobación: comparar qué diferencia hay en el desarrollo y en la cosecha de las plantas que fueron trasplantadas a su sitio definitivo desde el principio con las otras que están en botellas de plástico transparente.

Fin de semana del 25 y 26 de abril:

 

Fin de semana del 2 de mayo:

 

Seguiré posteando sobre el tema 🙂

 

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